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Esperanza para los de La Luz del Mundo

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,
sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba;
y la prueba, esperanza

Romanos 5:3-4

Suicidios en LLDM, ¿y el “pueblo feliz”?

Hace unos pocos años recibí la triste noticia de que Manuel Ortigas, ministro de origen español, se había suicidado. Manolo, como muchos lo conocimos desde que llegó a México fue el primer converso de la nación española al sajofismo y uno de los primeros misioneros y ministros de su país. Inclusive lo casaron con una hermana de las familias de alcurnia luzmundana y se volvió personal de confianza de Samuel. La noticia de su suicidio conmocionó a los que colaboramos en este blog, por que, ¿cómo es posible que alguien con semejante trayectoria y confianza del “apóstol” hubiera tomado semejante decisión? ¿Qué motivos tan fuertes pudo tener alguien como el hermano Manolo para quitarse la vida, teniendo en el luzmundanismo casi todos los privilegios que un ministro pudiera soñar?

La respuesta la tuvo él en su momento, su familia, sus amigos más cercanos y por supuesto, Naasón y sus íntimos ministros que investigaron el caso. Claro está que Naasón ordenó que este suceso que avergüenza a su administración no trascendiera, y así fue. Pero como no hay nada oculto que no haya de salir a la luz, la información se filtró a la luz pública: un ministro “feliz” de los muchos que tiene La Luz del Mundo, se había suicidado.

Pero Manolo no es el punto de esta entrada mis estimados lectores, sino las razones que lo llevaron a quitarse la vida, ¿en qué momento perdió las ganas de vivir? o, ¿en qué instante de su vida se sintió acorralado por situaciones insostenibles que consideró ya no poder enfrentar? Manolo no es el primer suicida en LLDM, pero sí uno de los más cuestionados por ser uno de los ministros más reconocidos. Los que hemos salido de la secta y que estamos involucrados con la exposición de la verdad de esta, recibimos continuamente cartas de miembros y exmiembros que enfrentan situaciones angustiosas difíciles de sostener, ya sea porque se hayan retirado de las reuniones o porque han confesado a sus familias y amigos que ya no creen que los Joaquín sean verdaderos apóstoles de Jesucristo.

Las situaciones ya las conoces y las hemos expuesto en otras entradas de este mismo blog: los “apóstatas” son linchados religiosamente en público frente a los demás miembros. Ningún ministro se tienta el corazón para acusar a un miembro de la peor acusación que en el luzmundanismo pueda existir, ser “enemigo del siervo de Dios”. Ellos ordenan la segregación del hombre, de la mujer, del joven, señorita o la familia completa, incitan a la grey a odiarlos, los separan de sus familias, de sus amigos, inclusive de sus hijos o de sus padres, y son capaces de todo con tal de que ese miembro sufra en vida el atrevimiento de negar que Naasón, es apóstol de Jesucristo en la Tierra y que su iglesia, es la única verdadera.

Se escribe muy fácil, pero no es nada que se pueda superar de la misma manera. Dicho esto, quiero tratar este siguiente punto con absoluto respeto para todos los que de alguna u otra forma hemos salido de la secta joaquinista: todos los que estamos conscientes de que esta secta no puede ser una iglesia cristiana y que reconocemos la ausencia de Dios en sus cultos. Todos tenemos razones respetables para haber salido o para permanecer en ella.

Si algo saben hacer muy bien los naasonitas es ODIAR al “apóstata”.

Hay quienes con mucho valor que se admira, dijeron a sus familias: “lo siento, pero yo no creo, ya no asistiré”, y así hicieron. Sus familias obvio, les rechazaron, los segregaron, inclusive los maldijeron (exactamente como fueron enseñados a hacerlo), pero ellos, los que se animaron a expresar la negación, no desistieron de buscar a su familia, de soportar con amor los desprecios. Insistieron continuamente hasta que lograron paulatinamente, vencer el odio inculcado por la secta y fueron nuevamente admitidos en el seno familiar, no por todos ni con el mismo afecto que se tenían como familia antes de salir, pero insistieron y admirablemente siguen en el proceso. Solo los que lo han vivido esto saben el sufrimiento que han pasado en manos de sus mismos familiares. Porque si algo saben hacer muy bien los de La Luz del Mundo (porque se los han enseñado) es ODIAR al “apóstata”.

Los sufrimientos de los “apóstatas”

Sin embargo, hay quienes habiendo hecho lo mismo, hasta hoy siguen sufriendo la muerte religiosa de sus familias y amigos naasonitas, con algunas excepciones de amistades. En La Luz del Mundo, si eres “apóstata” o eres amigo de un “apóstata”, eres enemigo del “siervo De Dios”. Lo peor que puede pasarte es eso, porque ni siquiera el asesinato, la pederastia, la violación, son pecados tan penados en la secta como negar la divinidad de Naasón. Existen cientos de exmiembros que viven padeciendo la soledad que esto les significa: hijos que “han muerto” para los padres o viceversa, matrimonios destruidos porque uno llegó a confesar que no cree en la “elección” y, separados por esa razón, con hijos creciendo con abuelos o padres solteros. Mientras, el “apóstata” se consume solo sin sus hijos e hijas, sin padre, sin madre, sin sus amigos de toda la vida, en ocasiones arrepentido de haber decidido expresar con sinceridad su negación a la fe luzmundana y en muchas situaciones negando la fe en Dios. ¡Cómo podría alguien desear esta situación tan triste! Estas son las razones por las que muchos no abandonan religión aparentemente inofensiva.

En La Luz del Mundo se ve mal al pederasta, al ladrón, al violador o al asesino, pero no hay PECADO más horrendo que ser enemigo de Naasón.

También, regresando al tema, hay fieles que ya no creían en Samuel o que ya no creyeron en Naasón, pero que no se han arriesgado a abandonar la idolatría ni a confesar la negación de la fe por miedo a todas las consecuencias que les significa. No asisten ni ofrendan regularmente, acuden muy de vez en cuando a los cultos, una vez por mes quizá y con eso son tenidos por “constantes”. No comentan sus dudas ni sus certezas sobre la fe con la familia, no es charla con sus amigos. Evitan hablar de ello con luzmundanos y levemente aceptan cuando se habla de Naasón y sus doctrinas, pero prefieren su paz. Aunque también es cierto que muchos sufren constantemente tener que soportar que la familia siga inmersa en esta idolatría, entregando tiempo y recursos que hacen falta en los hogares, en la educación de los hijos o en la relación de pareja. Los hay también, miembros que se sienten presos por las consecuencias que significa salir, obligados a hincarse en los cultos, a fingir llantos, a estar en el coro, a llevar oraciones, a dar dinero y todo, por conservar a la familia, el trabajo, inclusive algunos pastores, el sustento de ellos y sus familias.

Aún los que han salido siguen sufriendo la tristeza e impotencia de la familia que aún se queda, los padres, los hermanos, los hijos, los amigos que aún siguen ahí. Esclavizados, timados, engañados, enajenados por las doctrinas de una “elección”. Sin poder regresar a sus familias porque la condición impuestas por estas, es que los arrepentidos vuelvan a inclinar su corazón al verdadero dios de La Luz del Mundo: Naasón.

Esto es preocupante mis queridos hermanos. ¿Acaso será algo como esto lo que hizo a Manolo suicidarse? ¿Será que no pudo aguantar la presión de su conciencia y decidió salirse de la secta pero la angustia de lograrlo, la presión y amenazas de sus líderes (incluyendo a Naasón)?, ¿miedos como perder a la familia mermaron sus deseos de vivir? Muchos así lo comentan y considero que hay bastante posibilidad de ello. Pero aquí nos surge la pregunta, ¿qué podemos hacer para no perder la calma, para aumentar nuestra paciencia y para que en estas situaciones tan difíciles, tener esperanza?

Ora a Dios

La falta de práctica de las VIRTUDES en LLDM
nos hizo ser excelentes OIDORES.

Si aún conservas fe en Dios, haz oración. Pide paciencia, dominio propio, pero sobre todo, sabiduría. La paciencia te ayudará a esperar los cambios, los tiempos, los momentos adecuados. El dominio propio te ayudará para no responder con ira, con burla, con menosprecio, tal como nos fue enseñado a responder en LLDM. Y sabiduría para hacer y decir las cosas en el momento más apropiado. Esto puede sernos bastante difícil porque, pasamos toda una vida en la secta hablando de estas virtudes, pero jamás pasaron de una charla dominicalera que nunca tuvo efectos más allá (por lo regular), de una semana de intensa repetición sin nada de práctica. No, no fuimos enseñados más que a oír, por eso, en LLDM siempre fuimos excelentes oidores. Pero si oras, si lo haces con sinceridad, seguramente con la ayuda De Dios lo vas a lograr. Recuerda sus palabras: “… echando sobre Él toda su ansiedad, porque Él tiene cuidado de ustedes” (1a de Pedro 5:7). En tus oraciones derrama tu alma, tus ansiedades, tus tristezas, tus penas, permite que Él te consuele, que Él cargue con todo para que puedas descansar. Ora en tu recámara, ora en casa, ora en el templo vacío si te sientes bien ahí, pero ora.

Lee la Biblia

Jamás las Escrituras fueron tan excelente guía como en estos momentos. Siempre la leímos, la escudriñamos bajo la lupa del luzmundanismo o con los ojos de los “apóstoles Joaquín”. Ahora tenemos que aprender a leerla sin las muletas de la idolatría que le llama “letra muerta”. Ahora debemos permitir que el Espíritu de Dios nos guíe, nos abra el entendimiento, nos hable, nos haga encontrar paz y seguridad mediante escudriñarlas. Leer la Biblia sin las muletas del luzmundanismo y guiados por el Espíritu Santo de Dios es escucharlo, es hablar con Él. No miente su palabra cuando dice que es lámpara a nuestros pies y lumbrera en nuestro camino (Salmo 119:105).

Sé sabio

Todo lo que quieras hacer decídelo en oración. Habla con Dios, permite que Él guíe. Jamás en LLDM aprendimos a hablar con Él, a escucharlo, a sentir cómo nos habla y cómo nos dirige. Decir “Dios me habló” en la secta es una gigantesca herejía, pero, ¿no dice la Escritura que Dios nos habla de muchas maneras? ¡Es completamente cierto! Sea que leyendo la Biblia encuentres respuesta, o que en la charla con un compañero, o en alguna actividad o evento u oración sientas que hallas la solución, es Dios quien te está hablando. Aprende a hablarle en oración sí, pero también aprende a escucharlo. Pide y recibe su sabiduría, recuerda: “Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídala a Dios —quien da a todos con liberalidad y sin reprochar— y le será dada”. Ten paciencia a los que de tu familia siguen en la secta. No les rebatas si les cuesta aceptar, no discutas sin razón, nunca dialogues sin antes poner el amor como moderador, siempre antepón el amor a la familia, a los vínculos afectivos. No debatas jamás para ganarle a nadie. En una discusión religiosa todos pierden si no hay amor como mediador. Si no lo hay, entonces calla, que el que practica el culto a Naasón se sienta respetado por ti, pero no solo eso, si es él o ella quien te agrede, ten paciencia, pide respeto pero si no te lo da, siempre y cuando no se atente contra tu dignidad, calla, espera y permite a Dios obrar. No salimos de entre ellos para seguir iguales que ellos, vence el bien con el mal (Romanos 12.21). No hay mejor lenguaje que el del amor, y solamente este puede vencer al más recalcitrante fanatismo. Escucha, no ataques, siempre diles cuántos los amas, haz acuerdos de respeto de no hablar el tema si eso genera conflicto. Jamás discutas frente a los hijos y no olvides orar en los momentos más tensos cuando no puedes aguantar y en los momentos más tranquilos cuando necesites conocimiento y sabiduría. Dios siempre estará de tu lado cuando actúes con sabiduría, porque “… mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella (Proverbios 8:11).

¿Salir, o no salir?

No te arrebates si quieres salir de La Luz del Mundo. Puede ser un trauma difícil de aguantar, de hecho, las doctrinas de la secta están diseñadas para lastimarte en caso de que decidas abandonarla. Ya lo comentamos, decídelo en oración, con paciencia, sin arrebatos. Recuerda que para que logres convencer a tu familia y amigos, debes poner en juego cualidades como la sabiduría, la paciencia o el dominio propio que jamás ejercitamos. Por ello, antes de tomar decisiones sería bueno que lo hagamos y después decidir. De la misma manera, la sensación de indignación, intranquilidad, tristeza, dolor y más que pudiéramos sentir no desaparecen tan solo con la oración de catarsis y el discurso de “paz” que nos enseñaron se obtenía con en ellas. Necesitamos también aprender a orar. Pero nos es necesaria la oración para lo que venga, para poder echar nuestras cargas (ansiedad, depresión, angustia, tristeza, indignación, dolor, etc) sobre Cristo y descansar de ellas. Saldrás de la secta cuando debas salir, solo Dios conoce los tiempos y el corazón de todos los que te rodean.

Las doctrinas de La Luz del Mundo están diseñadas
para LASTIMARTE sin piedad, en caso de que decidas
ABANDONARLA.

Pero si ya decidiste salir de LLDM y has evaluado los riesgos y puedes con ellos, tu familia te apoya, algunos de tus amigos lo comprenden, ¡qué alegría! Es tu momento. Igual no va a ser fácil, la secta, como dijimos deberá descalificarte para que nadie siga tu ejemplo, pero es lo que menos debe importarte. No sé si a estas alturas sigues creyendo en Dios o no, pero es respetable y todos los que colaboran en este blog y muchos de los que nos leen te deseamos que Dios te bendiga. Para ti que sigues ahí, no pierdas la esperanza para ti y para los tuyos, porque si alguien conoce los tiempos es Dios y Él sabrá cuándo y cómo has de salir, pero mientras, guarda tu corazón, conserva el amor de tu familia todo lo que puedas, ejercítate en la fe y en las virtudes que te harán falta para lo que sigue.

Conserva la esperanza, confía en Dios

No te desesperes, no te llenes de ansiedad, no permitas que te deprima ninguna situación. Esfuérzate por conservar la calma, ante todo pon todos tus recursos personales para conservar tu familia, tu hogar y si es posible, a tus amigos. Confía que Él hará algo para ayudarte como dice en su Palabra: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba, tu causa justa como el sol de medio día” (Salmo 37:5-6). Además de esto, no haces mal si acudes a un experto en terapia familiar que pueda ayudarte a comprenderte y a sobrellevar la situación, también no equivocas si buscas ayuda de amigos de otras confesiones cristianas no fundamentalistas. Recuerda que es muy posible que Dios te esté queriendo ayudar en la voz de otros, haz como Él mismo te aconseja, porque hay promesa en ello: “Pero el que me preste atención, vivirá en paz y sin temor de ningún peligro” (Proverbios 1:33).

Pero ante todo no perdamos la esperanza. Los que están afuera, no pierdan la esperanza de que su familia y amigos algún día puedan ser libres del naasonismo, y los que están dentro, de que podrán escapar de esas prisiones para servir a Dios en una iglesia cristiana. Confía en la promesa de Dios: “Porque el necesitado no será olvidado para siempre ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente” (Salmo 9:18).
No sabemos, Dios aún puede sorprendernos más.

Y no te olvides de orar por nosotros, como nosotros estamos orando por ti.

  • Francisco Tenório
    7 febrero, 2022 at 19:06

    Muy bueno texto.
    És una buena reflexión para los miembros que quieren salir de la institución pero aun están prisioneros del sistema y tienen miedos y dudas sobre el futuro.

  • Scott Ogle
    8 febrero, 2022 at 9:01

    Se presta muy poca atención a la razón número 1 por la que se cometen delitos graves en las iglesias: la policía local, estatal y federal se niega a regular los límites de las religiones.

    Los delincuentes religiosos de LLDM siempre violarán las leyes cuando la policía no castigue a los infractores y luego se ría de las víctimas y los defensores.

    ********************************

    There is too little attention given to the #1 reason felony crimes occur in churches: local, State, and Federal police refuse to regulate religions’ fringes.

    Religious LLDM felons will always violate laws when police don’t punish the violaters and later laugh at victims and advocates.

  • Scott Ogle
    12 marzo, 2022 at 8:47

    Having served clients as a sexual assault survivor attorney, I am all too familiar with the ongoing failures of law enforcement to keep children in the custody of the dangerous religious sects (cults) and State institutions.

    That failure has resulted in a continuing nightmare for these children, decades of federal court involvement, and millions of wasted dollars fighting responsibility rather than taking responsibility.
    We owe it to the children of Texas to end their continuing nightmare and begin their healing by committing the necessary resources towards solving that problem. Law enforcement should be laser-focused on healing traumatized children and making sure the horrific events that take place every day in jails, State mental hospitals, and religious cults never happen again.

    An important first step towards that end is to stop the cruel harassment and abuse by law enforcement entrusted to protect people who consider marginalized sexual assault victims “acceptable collateral damage” that outweighs enforcing felony laws to avoid certain public scrutiny.

    Exposing poor police policies and priorities showing conscious indifference by police and prosecutors toward sexual assault victims who target human rights advocates remains a danger while the predators remain “free from regulation”.

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