Podemos decir entonces que cualquier cosa (doctrina, estrategia, argumentos) que no tenga una sólida base bíblica, que provenga de una o mas personas (falsos profetas, falsos maestros, etc) que deliberadamente estén introduciendo en el interior del cuerpo (factor externo o estimulo que agrede a la célula) y como resultado esté trayendo una multiplicación, un crecimiento anormal y descontrolado en un sector de la iglesia

Aún para los grandes líderes religiosos de La Luz del Mundo (LLDM) que tienen sus dudas sobre la unción divina de Samuel Joaquín Flores, gran parte de los logros internacionales y materiales no son producto de una gran inteligencia que produzca inteligentes estrategias.
Sin embargo, de las pocas estrategias que el pontífice tapatío ha implementado, esta es una de ellas.
El año pasado al inaugurar el templo de León Guanajuato que sus prosélitos le construyeron, Joaquín Flores expresó el deseo de que se le construyera un templo cerca de las principales vías del peregrinaje de los miles de fieles católicos que van hacia el Cristo del Cerro del Cubilete.

El apostolado que se ha generado en la Luz del Mundo es radicalmente diferente al bíblico. La doctrina que sostiene una elección divina en esta asociación religiosa ha evolucionado a través de los años, desde publicitar en sus primeras décadas de existencia un estricto apego a las Escrituras, hasta una postura actual que justifica que el líder no está sujeto a los mandamientos, practicas y observaciones evangélicas del primer siglo. Lo cual por supuesto, permite al apóstol de la Luz del Mundo una amplia libertad de movimiento y pensamiento.

Cada año se repite el mismo ritual… El Siervo de Dios llega a las 5 AM al Huerto Getsemaní para la conmemoración del fallecimiento del anterior apóstol, el Hno. Aarón Joaquin. Entra en medio del consabido “Hosana, Hosana Hosaaaanaa”, toma su lugar, ora y pide el canto que cada año se le canta a un muerto: Que Dicha Siente el Alma. He estado en estos rituales tantos años en este mismo lugar y desde que era pequeño, que ya todo es para mi el lugar común, tengo la sensación constante de Déja Vú.

No somos pocos los que sabemos en el fondo del corazón que muchas de las cosas de las que fue acusado el Siervo de Dios son ciertas. Y mas nos constan aquellas que su cuerpo ministerial efectúa con impunidad respaldándose en su “autoridad”. Pero entonces, me dicen mis padres, hermanos y amigos: ¿porqué seguimos aquí?

Creo en la Iglesia… en personas que tienen un centro en común llamado Cristo.
No Creo en iglesias que tienen “centros” construidos de ladrillo, y pocas cosas en común.
Creo en la Iglesia que ora unánime con el fin de traer el reino de Dios a la Tierra.
No Creo en las iglesias que oran egoístamente, como si Dios fuera el criado en vez del Señor.

Veo el jardín, la luz a través de las hojas de los árboles. El cielo azul despejado, montañas a lo lejos. Verde vivo, brillante. Oigo las aves cantando, y a lo lejos el barullo de la gente hablando. Autos moviéndose. El aire fresco ligero que atraviesa la ventana me da en la cara. Huele a Dios, huele a amor, huele a Vida

Sea cual fuere el motivo, o motivos que nos hacen alejarnos de lldm, debemos entender una cosa; Dios no tiene culpa de lo que vivimos, Jesucristo NO nos ha fallado, ¡El nos ama y lo que ahora sucede no debe mas que dirigir nuestras vidas hacia ÉL! Pero habemos algunos que tenemos serios resentimientos contra lldm, su líder, sus ministros o sus miembros.