Sea cual fuere el motivo, o motivos que nos hacen alejarnos de lldm, debemos entender una cosa; Dios no tiene culpa de lo que vivimos, Jesucristo NO nos ha fallado, ¡El nos ama y lo que ahora sucede no debe mas que dirigir nuestras vidas hacia ÉL! Pero habemos algunos que tenemos serios resentimientos contra lldm, su líder, sus ministros o sus miembros.