¿Que sucederá cuando Samuel Joaquín -actual líder de La Luz del Mundo (LDM)- como cualquier mortal deje de existir? (No es que lo deseemos, pues como todo ser humano, el líder de LDM tiene derecho a la vida, eso es indiscutible independientemente de su desempeño como falso profeta).

”hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” Gén. 3 19

Si eres “visita” u “oyente” de la Luz del Mundo (LDM), yo lo pensaría tres veces antes de decidir a bautizarme. Sabes lo que pasará cuando te bautices, pero no sabes que pasará si eventualmente decides abandonar esta iglesia.
Con toda seguridad en estos días te colman de visitas, te atienden cuando llegas al templo, te ceden el lugar y todo mundo te sonríe cuando llegas a las dominicales. No falta quien te acerque un himnario y te busque los textos y te preste la Biblia. Ya ni se diga si piensas ir a Guadalajara a la santa cena, a los que te están “doctrinando” no les cabe el gusto y el pastor y su mujer te colman de atenciones para que veas la “enorme diferencia” que hay entre la confesión que dejas y el “amor fraternal” que “inunda” las reuniones de La Luz del Mundo.

Es la segunda ocasión que escribo en este blog. Lo he hecho porque conforme a la espada del espíritu –que es la palabra de Dios- es claro para mi que la iglesia La Luz del Mundo, a la que pertenecí por varios años, desde el 1948 se desvió y vino a ser una secta apóstata. Porque la palabra y el espíritu Santo, nos dan testimonio que han torcido las escrituras, al quitarle la honra, gloria, alabanza y adoración que sólo corresponde a Dios. Al anular el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario y el derramamiento de esa sangre preciosa; camino único, excelente y suficiente para que la humanidad pueda recibir arrepentimiento, perdón de pecados, salvación y vida eterna.

Navegando por internet nos encontramos con un sitio de unos misioneros estadounidenses, quienes están enfocados en la evangelización en las zonas a donde no ha llegado el evangelio en México. Ellos han desarrollado un completo material para la enseñanza de la Palabra de Dios. Entre dicho material, cuentan con un estudio sobre las sectas principales del país, entre las que mencionan a La Luz del Mundo.

Herem, es el nombre con el que Samuel Joaquín bautizara al grupo de ministros que se distinguen por servirle incondicionalmente. Esta incondicionalidad es tomada por la jerarquía Samuelista como un “privilegio divino” que se hereda aún a los hijos.
Uno de ellos, nos da su testimonio sobre las razones para abandonar la secta. En él expone el paralelismo entre sus razones y las razones que movieron a Eusebio Joaquín (fundador de La Luz del Mundo, más conocido como Aarón) para abandonar la Iglesia Católica, la Iglesia Cristiana Espiritual y el Ejército Mexicano.

Es necesario que comprendamos que cada hermano cristiano, de La Luz del Mundo (LDM) o de otra iglesia cristiana (porque las hay) tiene sus razones para expresarse de la forma que se expresa. Puede quizá no ser la forma evangélica o respetuosa que algunos quisiéramos, pero también tiene mucho que ver con la manera de cómo vemos cada uno el evangelio. De igual forma tienen que ver las situaciones particulares que hemos vivido dentro de LDM.

Cada año se repite el mismo ritual… El Siervo de Dios llega a las 5 AM al Huerto Getsemaní para la conmemoración del fallecimiento del anterior apóstol, el Hno. Aarón Joaquin. Entra en medio del consabido “Hosana, Hosana Hosaaaanaa”, toma su lugar, ora y pide el canto que cada año se le canta a un muerto: Que Dicha Siente el Alma. He estado en estos rituales tantos años en este mismo lugar y desde que era pequeño, que ya todo es para mi el lugar común, tengo la sensación constante de Déja Vú.

No somos pocos los que sabemos en el fondo del corazón que muchas de las cosas de las que fue acusado el Siervo de Dios son ciertas. Y mas nos constan aquellas que su cuerpo ministerial efectúa con impunidad respaldándose en su “autoridad”. Pero entonces, me dicen mis padres, hermanos y amigos: ¿porqué seguimos aquí?

Creo en la Iglesia… en personas que tienen un centro en común llamado Cristo.
No Creo en iglesias que tienen “centros” construidos de ladrillo, y pocas cosas en común.
Creo en la Iglesia que ora unánime con el fin de traer el reino de Dios a la Tierra.
No Creo en las iglesias que oran egoístamente, como si Dios fuera el criado en vez del Señor.

Sea cual fuere el motivo, o motivos que nos hacen alejarnos de lldm, debemos entender una cosa; Dios no tiene culpa de lo que vivimos, Jesucristo NO nos ha fallado, ¡El nos ama y lo que ahora sucede no debe mas que dirigir nuestras vidas hacia ÉL! Pero habemos algunos que tenemos serios resentimientos contra lldm, su líder, sus ministros o sus miembros.