¿Que sucederá cuando Samuel Joaquín -actual líder de La Luz del Mundo (LDM)- como cualquier mortal deje de existir? (No es que lo deseemos, pues como todo ser humano, el líder de LDM tiene derecho a la vida, eso es indiscutible independientemente de su desempeño como falso profeta).

”hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” Gén. 3 19

En los tiempos de Eusebio (alias Aarón) Joaquín, durante muchos años se interpretó de manera no oficial pero firme (por ejemplo en la iglesia 12 de octubre), que los dos testigos de este capítulo eran el Apóstol Pablo y el “apóstol” Aarón, esto desde luego, se desmoronó cuando subió al poder Samuel Joaquín (el hijo de Eusebio), entonces muchos optaron por hacer la corrección al nuevo “sentir” que había en sus corazones, concluyendo que los dos testigos de Apocalipsis 11 son Aarón y Samuel.

Por: Jorge Vela

En muchas entradas de este blog y en otros espacios de páginas web o en YouTube, ha quedado constancia de la manera en que la jerarquía de la iglesia La Luz del Mundo (LLDM) ha utilizado una gran cantidad de versículos bíblicos para sacarlos de su contexto y acomodarlos a su muy particular forma de pensamiento religioso, con lo cual ha ido forjando su peculiar doctrina. Detalles

El pasado 20 de Junio apareció una columna en el diario la Jornada en su edición Jalisco, firmada por el historiador y escritor José María Muriá.
En dicha columna, el respetado historiador Muriá expresa su perspectiva sobre la pasada celebración del Jubileo samuelista en la Hermosa Provincia y hace una reseña breve sobre los orígenes y desarrollo (sobre todo en los últimos cincuenta años) de la iglesia La Luz del Mundo (LLDM).
Con todo respeto, escribo mi comentario sobre los aspectos que el historiador describe, tratando aclarar ciertos puntos desde mi perspectiva como académico y cristiano practicante.

En su raíz, el término SECTA no es peyorativo. En sus diferentes significados dependiendo del idioma significa (seguir, cortar, separar, adherente, seguidor etc). Aunque no debemos olvidar que la acepción actual de la palabra denota peligrosidad, oscuridad y daño. Por ello no es de extrañar que muchas de las neo religiones de cualquier tipo aborrecen que se les llame de esa manera, incluyendo por supuesto a la que se analiza en este blog.

Una de las principales doctrinas que sustentan la hegemonía de la doctrina de La Luz del Mundo (LLDM) llamada “Elección”, es sin lugar a dudas el tema que nos ocupa en esta ocasión: el llamado “Ministerio de Reconciliación” que básicamente consiste en una supuesta facultad que el Señor dio a sus apóstoles para que ellos puedan perdonar los pecados de los hombres cuantas veces sea necesario.

Como sabemos, LLDM sostiene que esta supuesta facultad hoy en día es administrada por el “apóstol” Samuel Joaquín Flores (SJF) de manera exclusiva. Y sin ánimos de exagerar, Ésta doctrina constituye uno de los pilares de la fe que practican, ya que refiere a una de las cualidades más importantes de la importancia que le reconocen los fieles a su apóstol. LDM sostiene que si no hubiera un apóstol con un ungimiento “especial” sobre la faz de la Tierra, no habría quien pudiera perdonar sus pecados delante de Dios, por lo cual todos serían irremediablemente condenados.

Es la segunda ocasión que escribo en este blog. Lo he hecho porque conforme a la espada del espíritu –que es la palabra de Dios- es claro para mi que la iglesia La Luz del Mundo, a la que pertenecí por varios años, desde el 1948 se desvió y vino a ser una secta apóstata. Porque la palabra y el espíritu Santo, nos dan testimonio que han torcido las escrituras, al quitarle la honra, gloria, alabanza y adoración que sólo corresponde a Dios. Al anular el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario y el derramamiento de esa sangre preciosa; camino único, excelente y suficiente para que la humanidad pueda recibir arrepentimiento, perdón de pecados, salvación y vida eterna.

Cuando se habla de idolatría, inmediatamente pensamos en la iglesia católica; en sus templos llenos de esculturas, de imágenes fabricadas con diversos materiales y sus respectivas procesiones en las calles o dentro de sus lugares de culto. Al analizar la situación espiritual en la que los practicantes de dicha religión se encuentran nos llegamos a sentir amados por Dios nuestro Padre, que nos haya liberados -de la forma que haya sido- de la práctica más abominable ante Él, la IDOLATRÍA.

Mucha de la megalomanía sectaria proviene de una enorme ignorancia y un gran ego hambriento de superioridad.
Vista desde la ingenua fe y la falta de cultura general del grueso de los miembros, la colonia y templo sede internacional de La Luz del Mundo compite sin problema con el Vaticano o Salt Lake City, lo cual, para algunos no miembros puede sonar descabellado.

Herem, es el nombre con el que Samuel Joaquín bautizara al grupo de ministros que se distinguen por servirle incondicionalmente. Esta incondicionalidad es tomada por la jerarquía Samuelista como un “privilegio divino” que se hereda aún a los hijos.
Uno de ellos, nos da su testimonio sobre las razones para abandonar la secta. En él expone el paralelismo entre sus razones y las razones que movieron a Eusebio Joaquín (fundador de La Luz del Mundo, más conocido como Aarón) para abandonar la Iglesia Católica, la Iglesia Cristiana Espiritual y el Ejército Mexicano.

Es necesario que comprendamos que cada hermano cristiano, de La Luz del Mundo (LDM) o de otra iglesia cristiana (porque las hay) tiene sus razones para expresarse de la forma que se expresa. Puede quizá no ser la forma evangélica o respetuosa que algunos quisiéramos, pero también tiene mucho que ver con la manera de cómo vemos cada uno el evangelio. De igual forma tienen que ver las situaciones particulares que hemos vivido dentro de LDM.

El apostolado que se ha generado en la Luz del Mundo es radicalmente diferente al bíblico. La doctrina que sostiene una elección divina en esta asociación religiosa ha evolucionado a través de los años, desde publicitar en sus primeras décadas de existencia un estricto apego a las Escrituras, hasta una postura actual que justifica que el líder no está sujeto a los mandamientos, practicas y observaciones evangélicas del primer siglo. Lo cual por supuesto, permite al apóstol de la Luz del Mundo una amplia libertad de movimiento y pensamiento.

¿Quieres saber si una iglesia es cristiana? ¡No te vayas muy lejos! ni tienes que ser EXPERTO en Biblia, ni cursar Doctorados o “Patriarcados” en Teología de algún instituto bíblico católico, protestante o en la matriz de la Wach Tower en Nueva York ni mucho menos algún curso en las las aulas de los jardines de Bethel. Nada más tienes que observar la máxima CRISTIANA: “Por sus FRUTOS LOS…CONOCEREIS”

Creo en la Iglesia… en personas que tienen un centro en común llamado Cristo.
No Creo en iglesias que tienen “centros” construidos de ladrillo, y pocas cosas en común.
Creo en la Iglesia que ora unánime con el fin de traer el reino de Dios a la Tierra.
No Creo en las iglesias que oran egoístamente, como si Dios fuera el criado en vez del Señor.

Inocentes por ignorancia, convencidos por Cristo, sencillos en su práctica y amantes del bien. De no ser por ellos, relativamente pocos, La Luz del Mundo no tendría ninguna joya divina, ni bendiciones que le hicieran verse cristiana, aunque subiera su número de apóstoles a 12, tuviera los templos más grandes del mundo, y una presencia como cualquier compañía norteamericana transnacional por toda la Tierra.