Por Débora Martínez

Algunos creen que somos pocos los que hemos salido de la Iglesia. Otros creen que estamos haciendo un frente común para que la Luz del Mundo desaparezca en una batalla campal por sacar almas de las filas naasonitas de la nueva era. Otros también imaginan que somos personas amargadas viviendo de estar enteradas de lo que sucede cada minuto en la iglesia que abandonamos.
En esta entrada trataremos de dar respuesta a todas esas preguntas, mitos y planteamientos.

¿Dónde estamos?

El 100% de los que hemos salido de la Iglesia, no estamos en una agrupación religiosa única, NO formamos entre todos una, y no vivimos comunicados entre nosotros. De hecho, algunos ni siquiera hemos optado por alguna congregación, y sí, lamentablemente algunos han dejado de tener fe de Dios (secuela lógica de la decepción sectaria).

Otros, perseveran en alguna congregación cristiana de nombres y denominaciones diferentes, o también hay quienes siguen creyendo en Dios pero han decidido por el momento no afiliarse a ninguna asociación religiosa. Y nosotros, los que aquí escribimos respetamos la decisión de cada uno de ellos como ellos a su vez, respetan la nuestra.

Tenemos una vida normal. De todo hay entre los que hemos salido. Matrimonios, jóvenes de ambos sexos, familias enteras, solteros, niños, ancianos y en muchos casos, la mayoría vive alejados de la familia por la segregación que hacen los ministros contra los que saben que ya no creen como ellos, pero sobre todo, en el “siervo del Señor”.

Y no, no es cierto que al salir nos iría mal en la vida, que andaríamos sin trabajo, adictos al alcohol o las drogas y dedicados a la prostitución , enfermos y sin trabajo; tampoco es cierto que andamos vagando de iglesia en iglesia sin hallar la paz. En absoluto. Somos ciudadanos como todos, trabajamos, luchamos por el sustento, algunos mejor, otros no tanto, tenemos bienes inmuebles modestos, otros más, otros menos, rentamos o tenemos casa, hijos, trabajos, viajamos y disfrutamos como cualquier persona normal en este planeta. Eso sí, con el estigma (sobre todo hoy), por haber practicado (y predicado) durante muchos años una fe tan polémica, por lo cual, muchos nos llaman EXLLDM.

La maldición que se le echa a los que se salen es una vil mentira, una superstición.

Algunos, como ya dijimos antes, lograron superar la decepción que les ha causado conocer la realidad de lo que hay detrás de ese discurso de “verdad, amor y rectitud” que predica la iglesia. No ha sido fácil. Cuando te han adoctrinado durante toda tu vida por lo menos una vez al día que vives en la iglesia verdadera y que las demás son falsas, es muy difícil aceptar otras doctrinas y prácticas como cristianas o aceptables ante Dios.

La doctrina de la Trinidad por ejemplo, la oración de rodillas, los legalismos como la costumbre que se sienten separados por sexos, el uso del velo, el maquillaje, la vestimenta de las mujeres, la música instrumental en los cultos, la misma “elección” de hecho, pueden ser fuertes impedimentos que no le permiten al exlldm sentirse a gusto y unirse a la adoración en otra denominación.

Sin embargo, también hay muchos retirados de LLDM que se congregan en algunas iglesias evangélicas y hasta han llegado a ser ministros en ellas. Ellos son un vivo testimonio de que con ayuda de Dios es posible superar el sectarismo y vivir un cristianismo auténtico.

Los que sufrieron muerte social-religiosa

Otros han decidido expresarlo; es decir, comentar a sus familias o cónyuges y a los pastores mismos que ya no creen en Naasón, o que no consideran que LLDM sea la iglesia verdadera. Para realizar una acción como esta se requiere de considerable valor. Entre nuestros lectores hemos conocido a algunos que se animaron a decirlo frente a un encargado a la iglesia y también frente a la iglesia.

¿Cómo reacciona el ministro ante una situación así? Bien, pues su deber es separarlo de las ovejas para que no las “contamine”. Por ello, comienza por desacreditar a la mujer u hombre delante de la iglesia llamándolo apóstata, lo evidencia en público, lo expresa y solicita que ya no se comulgue con él o con ella. Se esfuerza por convencer a la familia que insistan en hacerlo razonar, y de no lograrlo se le recuerda que lo que es Dios ordena echar del hogar al apóstata basados en versículos como el siguiente:

“Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación”.

Levítico 24.14

Esta es la muerte religiosa. Naasón y sus pastores enseñan dejarle de hablar al apóstata, a expulsarlos del hogar y a odiarlos: “para mí estás muerto”, “hay que aborrecerlos con perfecto odio, aunque sea tu padre, tu madre, tu hermano, amigo y los quieras mucho”. En internet se pueden encontrar muchas pruebas de esto que hablamos, ya sea expresado por Naasón, por los miembros que conducen cultos o por cualquiera de sus ministros.

A continuación te dejamos algunos ejemplos:
https://www.youtube.com/watch?v=FQGT3giOkCE

Muchos de estos valientes hermanos han perdido a sus familias, a sus padres, a sus hijos, amistades y hasta propiedades. Y todo, porque decidieron expresar que ya no creían en Naasón y su iglesia. La armonía de las familias, la amistad fraternal, las relaciones laborales entre naasonitas están condicionadas absolutamente a la fe ciega y lealtad probada al siervo Naasón.

Una vez que naces en el seno de una familia luzmundana o te conviertes a su evangelio bautizándote, solo podrás alejarte conservando tus relaciones familiares, afectivas y sociales si no expresas la negación de la fe que aceptaste en un momento de tu vida.

Después de expresar su testimonio un apóstata, las familias se separan quedando sin padre o madre, familias sin hijos, familias desunidas para siempre.

En LLDM la lealtad al siervo de Dios debe anteponerse al amor a la familia incluyendo a los propios hijos. Espacio nos faltaría para poner aquí todos los ejemplos que abundan en las redes sociales, en internet, en el SubReddit de exlldm o en este mismo blog. Esta es la razón por la cual muchos prefieren no salir de la iglesia, o alejarse sin dar las verdaderas razones.

¿Por qué los SEUDÓNIMOS?

Sin embargo, la gran mayoría no podemos evitar sentir indignación cuando vemos tantas mentiras vertidas por los voceros sobre el modus operandi de las autoridades de la iglesia y quedarnos con los brazos cruzados. Tampoco podemos evitar sentir celo, indignación, tristeza y hasta enojo observar a nuestros familiares que siguen presos de las prácticas de una religión basada en mentiras.

Por ello decidimos expresar, compartir lo que sabemos. Colaborar para que La Luz del Mundo sea conocida desde dentro con evidencias, pruebas y también por sus errores doctrinales. Solo que, dadas los agresiones que mencionamos arriba, muchos de nosotros no podemos dar nuestros nombres realesporque eso nos pone en riesgo desde perder a nuestras familias y amigos, hasta el linchamiento público en los templos o en redes sociales (como ya hemos comprobado). Agresiones a los que se puede sumar el maltrato físico.

De ahí que algunos de los exlldm que escriben y opinan en el ciber espacio no usen sus nombres reales, alteren su voz o hagan sus textos completamente anónimos. Sin embargo, estamos convencidos de lo siguiente:

La verdad es verdad

independientemente de quien la diga.

“Muchos son los llamados…”

No somos pocos.

Si los que acuden a los templos son los “pocos” de los “muchos” llamados (según la interpretación de Mateo 20:16), entonces somos más los que nos hemos salido que los que perseveran. Es decir, un gran número de los que se bautizan no son miembros activos en LLDM.

Pero realmente esto que comentamos no importa más que para desbaratar los mitos, las mentiras, los falsos argumentos que crean los voceros falaces, los ministros y los “batallones defensores” que se aparecen en todos los medios para vagamente defender sus fanáticos argumentos sin sustento.

Cada uno de los que se retiran de la Iglesia cuando sale toma su camino, decide su senda y vive como cualquier persona. No todos se van por dejar de creer en las doctrinas o en la elección. Algunos se van porque deciden hacer su vida libre de la presión de algunos encargados, y no precisamente por ser pecadores, porque, siendo sinceros, tú que nos lees sabes que para practicar el pecado no se necesita retirarse de la Iglesia.

Hoy al “apóstol” le interesan más lo números que vidas con frutos del espíritu.

Lo vemos todo el tiempo, esta no es la Iglesia de hace dos o tres décadas, el crecimiento es tan innegable como el desorden en la vida de los hermanos. De hecho, mis hijos creen que les narro un cuento cuando les hablo de los “cortamientos” de hace 30 años y hasta llegan a tomarlo como un chiste. Es completamente comprensible, actualmente el pecado se tolera, se aparcera y hasta se induce para que el número de fieles crezca y con ellos, las ofrendas.

Ni todos los EXLLDM son impíos ni todos los LLDM son santos, y viceversa.

Y ya que estamos siendo honestos, hay que reconocer que ni todos los que perseveran en la Iglesia son santos, ni todos los que se salen son pecadores. Hay de todo en ambos lados en el mismo porcentaje.

En esta situación tan penosa por la que pasa la Iglesia hoy, es fácil encontrar dimes y diretes de ambos lados. Exlldm que agreden o se defienden con palabras soeces (e imágenes vulgares) insultando a miembros de la Iglesia, y muchos de éstos que se defienden o agreden exactamente de la misma forma. Pareciera que los unos no conocen a Dios aunque le alaben, y que los otros tampoco lo conocen aunque digan que salieron de LLDM por buscarlo y conocerlo.

También es cierto que existe amor sincero en ambos lados. Unos porque regresen los que se fueron y otros porque salgan los que aún siguen dentro. Pero, hay un tercer sector que olvidamos, los que salieron pero ya no quieren saber nada de La Luz del Mundo. Absolutamente. Viven igual que cualquier ciudadano, pero han decidido olvidar por salud mental espiritual y física cualquier vivencia y pensamiento relacionado con la secta, y con cualquier secta, a veces, hasta de Dios. Lamentable para nosotros, sano para ellos, pero respetable.

Tanto los LLDM como los EXLLDM tuvimos la misma formación

Volviendo al punto anterior, ni todos los de LLDM son impíos, ni tampoco todos los que se salieron de ella. Lo que sí podemos decir, es que ambos bandos tuvimos la misma enseñanza aunque nos duela reconocerlo, y por ello, comprenderlo. Nuestros hechos en mucho, reflejan esa misma formación.

No juzgamos a nadie por ello, es la educación y formación espiritual que recibimos; así nos formaron y cada quien habla como le fue o le va en la feria, o más bien en la Iglesia. Cada quien tiene sólidas razones para actuar de cual o tal manera. Sobre todo, porque en las últimas décadas ha habido más empeño de parte de los ministros en enseñar sobre obedecer ciegamente, a ofrendar en abundancia, a amar y valorar la “elección” que enseñar sobre el amor entre nosotros. Valor que debería ser la característica principal de una iglesia cristiana. Los resultados lógicos son los que vemos actualmente en las redes sociales donde las discusiones entre los LLDM y EXLLDM se agudizan.

Otros que salimos de LLDM, decidimos comunicarnos en paz. Entendimos que las doctrinas que se enseñan en la Iglesia no son bíblicas y por eso nos salimos. Comprendimos que NO es correcto adorar a un hombre, a Dios y a Jesucristo al mismo tiempo fundamentamos en un criterio bíblico y espiritual. De hecho, plasmamos ese entendimiento a la luz de las Escrituras y lo publicamos en este mismo blog.

Debo confesarte que muchos tratamos de continuar lo que más pudimos dentro de la iglesia, pero hubo un momento en que ya no nos fue posible participar o fomentar un culto a un líder. Nuestra conciencia ya no nos permitió continuar. Amábamos las oraciones, los himnos, los coros, todo lo que significaba una vida de fe dentro de la Iglesia, pero ya no, simplemente ya no pudimos y decidimos retirarnos paulatinamente.

Nuestro deber, dar a conocer la verdad que se vive en LLDM

Muchos que salieron del catolicismo, mormonismo, testigos u otras confesiones, regresaron a sus familias para darles a conocer el camino que habían encontrado en otra iglesia, y les fue imposible literalmente perseverar sin compartir la verdad encontrada. Así también nos pasó a nosotros. Sentimos una urgente necesidad de compartir la luz que llegó a nuestras conciencias con aquellos que continuaban en la Iglesia donde nacimos y crecimos, principalmente con nuestras familias y amigos. Era y es nuestro deber, nuestra obligación y necesidad.

¿Te cuesta trabajo entenderlo? Es posible, pero esa es la verdad. Tan creíble y aceptable como la tuya. La única diferencia es que, entre tú LLDM que me lees y yo, hay una Biblia a quien reconocemos como Palabra de Dios y de donde procede el fundamento de lo que creemos, que defendemos, practicamos y compartimos. El pensamiento de Dios y de Jesucristo. Por lo mismo, es difícil que nos entiendas ya que oficialmente para La Luz del Mundo la Biblia es “letra muerta”.

Algunos que han salido ya ancianos, fueron testigos de varias irregularidades que el hermano Aarón cometiera y nos han contado la historia. Otros lo vivimos de cerca, (algunos demasiado cerca) con los penosos acontecimientos del 97 y toda la suciedad que salió a luz, aquel triste y vergonzoso año que medianamente pudimos bloquear de nuestra memoria un tiempo y que terminó en uno de los casos de impunidad más lamentables y sonados de México. Jamás, jamás creímos que volveríamos a vivir una situación como la de aquel año y la estamos viviendo en una inimaginable magnitud. Ahora, les toca a los hermanos de esta “nueva era” denunciar y sacar a la luz los sucesos inmorales que se repiten como rito religioso ahora con el siervo Naasón.

Distintas trincheras, distintas formas, la misma meta.

No todos denunciamos las mentiras de LLDM de la misma forma. Algunos con unos memes, otros con videos, imágenes, entrevistas, audios, tuits, etc. Algunos de manera educada, otros no tanto. Algunos con Biblia, otros con lógica. Pero ¿cómo juzgar a aquellos que lo hacen con desprecio, con agresión e insultos si es lo que los pastores de la iglesia sembraron en ellos? Cosechar lo que se siembra es una ley natural y divina que nadie puede negar ni evitar.

Algunos fueron verdaderamente violentados no solo en su fe, también en su cuerpo, en sus familias, en sus negocios. ¿Cómo evitar que se expresen con ira, con dolor y con indignación? Nosotros mismos a veces sentimos tanto celo, que nos es casi imposible usar un lenguaje respetuoso contra tanta infamia y mentira.

El maltrato de los encargados

Otros se salieron porque no creyeron realmente después de bautizarse. Algunos más, por el maltrato de los encargados, porque lo hay. Muchos ministros son expertos en humillar, vejar, robar, extorsionar y dañar la fe de los fieles. Hasta el hermano Samuel lo dijo alguna vez “esos enemigos que tengo, ustedes me los hicieron” (refiriéndose a los hermanos que se retiraban hablando mal de la Iglesia a causa del maltrato hecho por sus ministros). Aunque bueno, también Samuel se ganó a pulso sus propios enemigos al cometer acciones indebidas contra niños, niñas, adultos y por supuesto, las familias de ellos. Lamento que no podamos ser explícitos en esta parte, pero ya varios autores lo han hecho profesionalmente.

Los abusos sexuales

Pero esa es otra razón. A muchos que vivieron de cerca los abusos sexuales descritos en el 97 durante los últimos años de Samuel les ha sido literalmente imposible continuar en la iglesia. Muchos de los que hemos trabajado de cerca a pastores de fama en la Iglesia, conocemos y tenemos familia o amistades que lo padecieron, lo vivieron de cerca y tuvieron que sufrirlo en silencio, vivir con ello, o, definitivamente huir sin decir nada.

Existen muchos miembros actualmente que habiendo pasado por esto en la “nueva era, siguen siendo miembros porque creen que es correcto, por el miedo a perder a sus familias o permanecen donde están por temor al linchamiento religioso. Esto también es esclavitud.

Los alambres de púas, las altas bardas electrificadas, los rifles, los cuartos de aislamiento de los campos de concentración de la Luz del Mundo, son la pérdida del amor de tu familia, de tus amigos, de tus hijos, la amenaza de tu condenación, la segregación y la muerte social.

Es decir, tienes una vida aparentemente normal, pero vives preso en la cárcel de las doctrinas de los Joaquín.

La máquina de hacer dinero

Otros que se salieron, lo hicieron porque se dieron cuenta de la máquina de hacer dinero en que se estaba convirtiendo la Iglesia para los líderes, (tú sabes a quién me refiero). Y porque, como a muchos, ya no sonaba tan cristiano gastar y gastar en templos, en casas pastorales, en terrenos, ofrendas para x,y o z, o para el abecedario completo.

La comprensión espiritual basada en las Escrituras

Pero, ¿qué crees? Muchos más nos salimos por la comprensión espiritual de que esa fe que practicábamos no era de Dios.

Porque las doctrinas que fundamentan la “honra” no eran otra cosa que falacias que disfrazaban la adoración a una persona, una crasa, deliberada y vergonzosa idolatría. La Palabra de Dios nos redargüía todo el tiempo. A veces, era imposible leer las Escrituras, sin que pudiéramos sentirnos apenados al notar que las prácticas que realizábamos en la iglesia no estaban en armonía con el pensamiento divino vertido en la Biblia.

Y decidimos ya no participar.

Y bueno, algunos se salieron por la suma de todo lo comentado.

Los resultados

A nuestra redacción han llegado cartas, agradecimientos, felicitaciones. Muchos lectores gracias a Dios han encontrado respuesta en nuestro sitio y en otras paginas de Facebook como “LLDM Verdad o Mentira”, o inclusive en canales de Youtube donde apologistas como Carlos Reyes, pastores como Gamaliel y personas sinceras como Vic Vic se esfuerzan por trabajar de forma sincera a favor de los que deseen salir de LLDM. Todos diferentes pero con la misma meta.


Esfuerzo que Dios ha recompensado.

Muchos están logrando poco a poco salir de esta iglesia que los tiene prisioneros en una fe que no es de Dios. También hay hermanos que han abierto los ojos aunque por alguna razón sigan siendo miembros en LLDM. Pero estamos convencidos que por uno que abra los ojos a la verdad, hay fiesta en el cielo.

Así que, no es correcto generalizar. Ni todos los exlldm tienen lenguaje soez, ni todos los LLDM son un dechado de virtudes. Abunda la hipocresía. Así nos enseñaron, o así nos descuidaron. Por supuesto que eso justifica a nadie, todo ser que se diga o considere cristiano está llamado a amar al prójimo por principio de cuentas. De no hacerlo, puede ser creyente de cualquier cosa, pero no cristiano.

¿Por qué esta degeneración en la práctica del amor en LLDM?

Las exhortaciones de cada ocho días sobre el amor, la bondad, la caridad, el perdón, la esperanza y la fe basadas en la Biblia y ejemplos bíblicos (que tanto edificaban), dieron paso a dos temas principales: la liberalidad (dar dinero) y la “elección” con sus subtemas: la honra, la elección, cómo recibir a un “siervo de Dios” (SDD), “cómo honrar a un “apóstol de Dios” (ADD), “Dios los cuida”, “los elige antes de nacer”, “los llama”, “los protege”, “dignos de doblada honra”, “son perfectos”, “no hay que juzgarlos”, “no cometen pecado”… y cientos de más etcéteras.

Siendo estos temas los principales expuestos en los cultos de La Luz del Mundo, ¿por qué nos sorprendemos de la baja calidad espiritual y moral que hay entre un gran porcentaje de los miembros de LLDM y los que salen de ella?

Resumiendo…

Los cristianos y no cristianos que dejamos de acompañarte, lo hicimos por variadas razones y cada una es respetable tanto como las razones para quien decide quedarse.

Los que escribimos en este Blog

Pero, los que aquí escribimos decidimos compartirte un mensaje escrito usando la Biblia y nuestra propia experiencia como militantes para que tengas suficiente información que te permita decidir de forma consciente tu permanencia en la iglesia, o adherirte a ella.

Aquí exponemos nuestras razones bíblicas y de vida. De ahí nuestra fortaleza, una cosa es escuchar investigadores que exponen la realidad que observan desde afuera, y otra, escuchar las vivencias y experiencias de miembros que han exprimentado desde dentro, como nosotros.

Varios de los que aquí escribimos fuimos parte de la élite luzmundana en muchos ministerios, trabajamos al lado de pastores reconocidos que hoy están demandados por delitos. Fuimos sus manos derechas, comimos con ellos, compartimos su confianza. Vivimos con ellos y fuimos testigos de situaciones que cientos de miles de hermanos jamás vivirán, porque su trabajo no llega a ser necesitada por esos pastores en ningún momento.

No hablamos sin saber, sin conocer o sin haber vivido. Mejor aún, también fuimos diestros en escudriñar las Escrituras, presidimos dominicales, fuimos co-pastores, trabajamos en comisiones de construcción de templos y casas pastorales, directores de coro, y por supuesto, también hay entre nosotros ex ministros, o ministros que por alguna razón siguen siéndolo.

No hablamos sin conocer la Palabra de Dios, ni los argumentos que fundamentan las prácticas que nos fueron enseñadas. Dios nos ha permitido escudriñarlas y compartir los resultados y esto es lo que decidimos hacer en este espacio. Más de un centenar de entradas sobre temas doctrinales aquí publicadas dan cuenta de ello.

Respetamos tu fe, pero no las doctrinas que la originan.

Sabemos cuánto amas al hermano Naasón y lo respetamos. Sabemos que crees que LLDM es la iglesia verdadera, y lo respetamos. Lo que no respetamos es la MENTIRA. Y este sitio, siempre estará al servicio de la verdad. Es muy importante para nosotros que comprendas que cuando hablamos contra la mentira usando la verdad de la Biblia, no es contra ti, aunque tú mismo esgrimas esas mentiras cuando te ha sido necesario. Pero no, no es contra ti, es contra las falsos argumentos que sostienen las doctrinas que practicas, aunque esto que hacemos, según el Apóstol verdadero Pablo, nos convierta en enemigos.

Queremos reiterar nuestra comprensión sobre la existencia de LLDM. Sabemos que ella, como muchas otras asociaciones religiosas y sectas, tienen un propósito en la existencia de la humanidad (Mateo 24:24), y de ninguna manera pensamos que desaparecerá o que la situación por la que atraviesa marcará su fin, de ninguna manera. Lo que sí creemos es nuestro deber cristiano es exponer la verdad bíblica a los que ahí perseveran, para que sean conscientes de la realidad que viven a la luz de las Escrituras, y decidan por sí mismos si continúan, o buscan a Dios donde puede ser hallado.

Quiero despedirme enviándole un mensaje a todos los que han salido de la Luz del Mundo.

Hermanos míos, no ha sido fácil, lo sé. Hemos tenido que sacrificar cosas valiosas, como el amor de la familia, de los hijos, padres, hermanos y amigos. No ha sido fácil dejar la cárcel que tanto tiempo nos abrigó, no.

Al salir no sabíamos qué hacer con nuestro tiempo, con nuestra fe, con todas aquellas cosas que practicábamos y que considerábamos nos daban paz. Sentimos que morimos y también, sentimos que habían extirpado nuestra confianza en Dios, nuestra fe en Jesucristo. Algunos ya no quisieron saber nada de Dios porque nos preguntábamos ¿cómo podría Dios haber permitido que nos burlaran de tal forma?

Hermano que has salido, si crees en Dios todavía aférrate con todas tus fuerzas a Él. No te sueltes, sigue orando y Él te indicará el camino como lo ha hecho con otros. A los que ya no creen en Dios, bueno, no te dejes vencer por esta grande decepción, sigue adelante, con valor y fortaleza, saca a tu familia adelante y seguramente lo lograrás. Yo sé de alguien que te cuida sin que se lo pidas y no por nada abrió tu entendimiento para que lograras esta libertad.

A los que están dentro y no pueden salir por los motivos citados, tengan paciencia, los tiempos son de Dios, ponlo todo en Sus manos, no desesperes. Deja de asistir paulatinamente, aprende a decir no. Lee la Biblia, abre tu mente y corazón a escuchar la voz de Dios através de ella Ve sembrando lo que sabes en tu familia, poco a poco, al fin, el que da el crecimiento no eres tú, es Dios (1a. de Corintios 3:6), y por favor, jamás pierdas la esperanza.

A los que nos leen y alguna vez pensaron en ser miembros de LLDM, esperamos que esta lectura sirva para pensarlo dos veces antes de encadenar su vida a un ser humano que lo es todo en una religión pero que por naturaleza, no es Dios.

Dios les bendiga.

Hermano Carlos Reyes, Sochil Martin, hermanos de LLDM ¿Verdad o Mentira?, hermanos que han dado su nombre, han mostrado su rostro, hermanos que opinan en la red, a los que apoyan en canales, al pastor Gamaliel, a todos los que oran por los que viven en tinieblas para que Dios los saque a la luz, recordemos las palabras del apóstol: “No nos cansemos de hacer el bien, que a su tiempo segaremos si no hubiésemos desmayado” Gálatas 6:9

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