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Por Martín Lutero

Porque el amor al dinero es raíz de todos los males; el cual codiciando algunos, fueron descarriados de la fe y se traspasaron […] a sí mismos con muchos dolores.

1 Timoteo 6:10

1997 fue un año amargo para La Luz del Mundo (LLDM). Los que vivimos en ese tiempo tuvimos que negarnos de alguna manera la verdad que salía por los medios de comunicación de aquel entonces. El escándalo de los hermanos que dijeron que podrían quitarse la vida si así se los pidiera el hermano Samuel, destapó una cloaca que sólo el fanatismo sajofita pudo soslayar inconscientemente.

Pero no para todos…

Pero ahora en la llamada “nueva era”, el exceso de confianza de Naasón Joaquín -actual “apóstol” de LLDM- permitió que en el mes de junio del pasado año, nuevamente se destapara la cloaca que tanto costó cerrar.

Su detención y posterior encarcelamiento dio origen a que, en estos tiempos de redes sociales y en que los medios de comunicación han adquirido una importancia global, se dieran a conocer nuevamente los crímenes de esta mal llamada iglesia. Entre ellos, por supuesto, el motor que mueve a los dueños de esta franquicia mexicana religiosa: el amor al dinero.

El Gobierno Federal mexicano ha abierto recientemente varias carpetas de investigación en contra de la iglesia La Luz del Mundo por diversos delitos. Uno de ellos es el monumental fraude que han cometido en el terreno de la evasión fiscal.

Es así como en días pasados, los ministros de alto rango Bartolo Rojo, Benjamín Chavez Joaquín, Daniel Núñez Ávalos, Felipe Medina y Gilberto García Granados, (responsables de las jurisdicciones de La Luz del Mundo en México) han ordenado a todos los ministros bajo su cargo que quemen todo registro financiero que exista de 5 años a la fecha en sus iglesias. La encomienda es que no exita rastro de ningún registro financiero de sus comisiones de finanzas locales.

De esta manera están eliminando todo rastro existente de los millonarios ingresos de La Luz del Mundo en México que no son reportados al SAT.

Estos ministros de alto rango son cómplices de un monumental fraude fiscal que La Luz del Mundo ha estado cometiendo durante décadas y que se ha agravado a partir de la administración de Naasón Joaquín.

Los santos dineros

Existe en cada congregación una Comisión de Finanzas local, cada una de las cuales reportan sus ingresos a su ministro local, quien debe reportar a su vez todo al Ministerio de Finanzas general con sede en Guadalajara. Los miembros de estas comisiones son hermanos miembros de la iglesia local propuestos por la iglesia y por el ministro en turno. Miembros conocidos por su honestidad y porque son personas que se han distinguido porque siempre cooperan económicamente cuando hace falta. Son ejemplos a seguir en ese aspecto.

Samuel Joaquín fue muy estricto años antes de su muerte en la recaudación del dinero en su iglesia debido al robo que cientos de ministros hacían de las arcas a su resguardo. Se comenzaron usar cajas con cerraduras de tres o cuatro llaves y el total de lo recaudado debería ser reportado al Ministerio de Finanzas con sede en Guadalajara, cuyo ministro responsable es cambiado de su puesto según sus resultados. Uno de ellos fue Leví Mosqueda, primo de Naasón, ampliamente conocido por los fraudes millonarios que realizó en el organismo.

Naasón tiene acceso a todo el dinero recaudado por su Ministerio de Finanzas. Él tiene a un ministro de total confianza a cargo que solamente puede ser supervisado por él. Y nadie supervisa, ni fiscaliza al “apóstol” quien guarda soberanía en el criterio y disposición de las arcas de la iglesia.

Todas las ganancias generadas por el corporativo Berea Internacional, venta de Biblias, himnarios, chalinas, imágenes con su rostro, escudo, imágenes del templo, material escrito y música entre otros conceptos, son única y estrictamente para Naasón. Lo mismo sucede con las utilidades generadas por las otras empresas de la familia Joaquín como el Hospital Siloé y Recab de México y sus escuelas privadas.

Por supuesto que Naasón NO recibe un sueldo de la congregación internacional como los mentirosos oficiales de la iglesia quieren hacer creer a la opinión pública.

Los Joaquín, principalmente los varones y Eva, reciben generosas ofrendas de forma personal que no son fiscalizadas por al Ministerio, en ropa, autos, bienes inmuebles, viajes, relojes, aparatos electrónicos de última generación y ninguna de estas “ofrendas de reconocimiento a la elección” es fiscalizada. Asimismo los pastores de renombre y grado reciben aportaciones fuera del conocimiento del Ministerio, aunque en menor cantidad y precio, al igual que los ministros de bajo rango también en su debida proporción.

Las cooperaciones generales, especiales y el diezmo son remitidas a la sede, quien se encarga de administrarlo según sean las necesidades requeridas. De los diezmos una parte se utiliza para el sueldo de los pastores, lo demás es enviado junto con las ofrendas especiales al “ungido del Señor”. Las cooperaciones u ofrendas locales para construcción de templos, pagos de luz, agua, teléfono, ofrendas especiales para viajes del ministro, gastos propios de los inmuebles que utiliza la iglesia, compra de terrenos o casas y otros, son administrados por la Comisión local siempre apoyados por el pastor que esté a cargo, con informe meticuloso enviado al Ministerio.

Existen cientos de casos en que los ministros han defraudado, y siguen defraudando a las iglesias robando el dinero que la iglesia reúne con esfuerzo.

Sería larga la lista de ministros, encargados, diáconos, pastores y obispos que han sido denunciados al Ministerio de Honor y Justicia de La Luz del Mundo.

La iglesia actualmente es una máquina de hacer dinero aprovechada siempre que sea posible por los ministros que la “pastorean”. Hay que subrayar que las Iglesias surten de despensa las casas pastorales, pagan los tratamientos médicos de sus pastores en caso de enfermedad, pagan sus cuentas en restaurantes, sus viajes al extranjero o nacionales, mantienen sus autos, compran su ropa en el mayor de los casos, amueblan las casas pastorales, cuidan a sus hijos, etc. Es decir, en gran parte, el sueldo de los ministros es íntegro. Esta es la verdadera razón por la cual muchos ministros aunque conozcan el fraude espiritual que implica ser pastor de esta iglesia, no quieren abandonarla.

Las iglesias en México son parte de un paraíso fiscal por lo que los pastores de alta rango quieren evitar a toda costa que Hacienda conozca sus cuentas, el monto de las ofrendas de sus fieles.

Por supuesto, La Luz del Mundo es una de las más beneficiadas o perjudicadas en esto, quien, como ya dijimos, ha sido convertida en una máquina de hacer dinero y, muy pocos de los que leemos estas líneas, tenemos la idea de las grandes sumas de dinero que son generadas por la iglesia mensualmente.

Por ello, no es de extrañar que los pastores jurisdiccionales mencionados hayan dado la orden de desaparecer todo registro financiero que exista de cinco años a la fecha, precisamente el tiempo de reinado de Naasón.

Con estas acciones, Naasón y los líderes de la Luz del Mundo siguen evidenciando las mentiras que publicitan sobre sí mismos, como la que respecta a la obediencia a las leyes de cada país que implica por supuesto la sujeción a ellas. No por nada en agosto del año pasado LLDM promovió al menos tres juicios de amparo contra el congelamiento de sus cuentas bancarias.

La cloaca ha sido abierta

Desgraciadamente para los líderes luzmundanos no todo se centra únicamente al proceso penal que enfrenta Naasón en la Corte de Los Ángeles. Son muchos aspectos más que no solo evidencian que este sujeto no es apóstol de Jesucristo, sino que esta agrupación religiosa, es una de las peores que México y el mundo han visto en décadas. Pero, sobre todo, deja ver que el origen de ésta A.R. ni es Dios ni es el amor a las almas, sino como bien dijo el apóstol Pablo “es el amor al dinero”.

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