Por: Moisés de la Fuente

En respuesta a la columna de Sara Pozos en Milenio

Inefable: Aquello que no puede explicarse con palabras. Mi madre siempre en casos semejantes decía: “quien no la conozca que la compre”. Dejando fuera toda la verborrea pozoliana, es fácil entender el mensaje que envía la vocera luzmundana a la opinión pública:

Naasón el ‘apóstol’ Joaquín es un ser inefable y la fe que practica su emporio religioso, debería ser reconocida por el mundo”. Así, tal cual.

Naasón Joaquín es un líder religioso. Heredó una empresa política-espiritual donde él es el producto a vender. Como ya lo hemos expresado en este mismo sitio, este “apóstol” ha realizado durante su existencia un sin fin de crímenes (cometidos por él mismo o por sus ministros más allegado) por los que tiene que responder, desde abusos sexuales hasta lavado de dinero pasando por trata de personas. ¿Qué tiene eso de inefable?¿Qué tiene eso de indescriptible?

Ahora bien, La Luz del Mundo es una asociación religiosa mesiánica, donde el mesías es el apóstol en turno, un hombre miembro de la “dinastía” Joaquín dueño de una empresa mexicana internacional religiosa-política heredada de abuelo a padre y de hijo a nieto. Créanlo, no me costó mucho describirlo.

Las doctrinas luzmundanas enseñan descarada y veladamente a adorar a Naasón. Es una secta que promueve activamente el CULTO al líder. Un culto que requiere por su misma fe, el enriquecimiento del apóstol y su familia, es decir, la entrega de diezmos, ofrendas, cooperaciones, compra de productos con el rostro, logo y nombre del líder y por si fuera poco, la sexualidad de los pocos “privilegiados” que alcanzaron a tener la dignidad de que el líder se fijara en ellas, y ellos. Las doctrinas de la familia Joaquín permiten la corrupción política y sobre todo, como también ya lo hemos demostrado ampliamente en este blog: la mentira.

¿Derechos Humanos? ¡Pero si en LLDM se han sucedido miles de casos de crímenes cometidos contra los fieles, desde robos hasta linchamiento! Eso no es inefable doctora Sara. ¡Eso es execrable!

¿Qué tienen estas doctrinas de INEFABLES?

Ahora, con su líder aún preso en la cárcel de los Ángeles, los líderes LLDM presentan a una secta promotora del uso de la razón, la superación académica, el respeto “absoluto” a los gobiernos y entre otros, a los Derechos Humanos. ¿Razón? Como las razones que les han dado a las niñas y jovencitos para que se desnuden frente al que casi consideran dios?, ¿Respeto absoluto a las autoridades cuando más de la mitad de sus fieles en USA son ilegales cruzados con apoyo luzmundano?, ¿Derechos Humanos? ¡Pero si hay cientos de miles de casos de crímenes cometidos contra los fieles, desde robos hasta linchamiento! Eso no es inefable doctora Sara. ¡Eso es execrable!
Lo inefable no se puede expresar, lo luzmundano, sí.

“Ese tipo de fe (la de la Luz del Mundo), debería ser reconocida por la sociedad. Lamentablemente los prejuicios y la incitación al odio impide el reconocimiento, destruyendo la dignidad humana de las personas que la profesan.

Sara Pozos en Milenio

Naasón, su fe y su Luz del Mundo hoy más que nunca está siendo conocida por la opinión pública gracias al medio más exitoso del que siempre han echado mano: el escándalo. Millones, verdaderamente millones han escuchado de qué se trata la “inefabilidad” de su vida, sus verdaderas intenciones terrenales con las almas que vino a “salvar”. Y sí, LLDM está siendo reconocida, pero como una secta peligrosa, disfrazada de respeto y valores cristianos. Una secta a la que hay que analizar antes de unirse a sus filas.

Resumiendo, Naasón, el “sublime”, el “étéreo, inefable”, el “excelentísimo apóstol” de La Luz del Mundo puede resumirse en dos palabras: “falso apóstol” o “falso mesías”. Y, dadas las características de la iglesia de la que es dueño, no existe otra definición más exacta para su asociación religiosa que esta: “secta”.

Los gobiernos de todo el mundo, los cristianos y no cristianos de cualquier país debemos estar alerta para informar sobre sectas como La Luz del Mundo y otras semejantes a esta. Pero, los que tenemos mayor responsabilidad somos los que hemos sido abarcados por la Gracia de Dios, y conocemos las Sagradas Escrituras, porque, donde hay desconocimiento de ellas, donde abunda la pobreza espiritual y material, ahí donde también existe ignorancia académica, es el terreno propicio para el cultivo del culto a hombres-dios, como Naasón, que antes que un ser inefable, es completamente lo contrario.

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